Todos tenemos una historia con Jumex, eso dice su campaña publicitaria que cita “historias dizque verdaderas” con un viejito, con una morra que sale en la novela de patito feo y con una ñora que dice que nunca conoció a su padre y un morro que patea una lata de Jumex.
¿Historias de verdad?
La de ayer es definitivamente una historia de verdad con Jumex, “Josmar” de Bolivia es un wey que pastorea en nombre de Chucho. (Chucho lo desconoció ayer en una pedita que tuvimos) Además el compadre es cantante, alcohólico y drogadicto y hace unos años le pagaba a sus fieles por hacer llamadas amenazantes y falsas a los números de emergencia de Cancún.
Su historia con Jumex, es que tomó dos de los chonchos, los rellenó de arenita, los forró de ducktape, les puso alambritos y hasta un wacho digital, las metió a una maleta negra y junto con sus dos cómplices ( El padre y el Espíritu Santo) se subió a un avión de Aeroméxico pa secuestrarlo.
“Denle 7 vueltas al aeropuerto de la ciudad de México y llévenme con el presidente Felipe Calderón o mis cómplices harán volar el avión”
Las aeromozas seguro se preguntaron ¿a chinga, qué el avión no está volando ya?
El capitán le dijo que no mame ¿7 vueltas con la escasez de combustible? Si con la crisis ya ni les llenan el tanque.
Total que el wey alegó que le iba a decir a Felipe que viene un temblor muy cabrón y que el 15 de Septiembre alguien se lo va a querer chingar, todo eso se lo dijo Jesús.
Repito que ayer eché unos drinks con Chucho y me dijo que el único pastor que conoce es un alemán que se cenó en el rey del suadero.
Osea lo desconoció como Juanito al Peje.
El terrorista amateur nunca tomó control de la cabina, dejó bajar a los rehenes y se quemó gacho al descubrir que su bomba eran dos latas de Jumex, pero esa es su historia con Jumex.
Si sumamos a este fanático religioso que ve el futuro, secuestra aviones y toma Jumex, a la pasadéz de verga de Agustín Cartens un día antes al querernos cobrar más impuestos, subir el ISR, y grabar celulares, Internet y tv por cable,
Más Juanito en Iztapalapa diciendo que desconoce al Peje como su presidente legítimo y que se queda como Tlatoani de Iztapalapa por orden de su pueblo y además le sumamos que dos días antes amanecía Valle Dorado 2 metros bajo el agua y hasta Calderón y la ONU iban a ver la zona de desatre, (Claro Peña nieto fue pero hasta que lo mandaron a webo) Osea si sumamos todo eso que pasó hasta ayer en la tarde, nos damos cuenta de que el mundo está viendo sus últimos días.
Gracias a Dios el bendito fútbol empezó a las 8 y el Cuahu y su pandilla le ganaron a Honduras…
Lo que hizo que los mexicanos que tenemos memoria de pejelagarto, pensemos sólo en ir al Ángel a embarrarnos de espuma y gritar como pendejos.
Y luego mis terapeutas desconocen el origen de mis depresiones.
Chale.